Madrid, 28 de mayo de 2026 – Las Cámaras de Comercio Europeas en España celebraron en la sede de la Comisión Europea en España el Desayuno Europeo: “Ciberseguridad para la Empresa”, un encuentro empresarial centrado en los principales retos de la seguridad digital y su impacto directo en la actividad corporativa, que reunió representantes institucionales, empresas, expertos del sector y profesionales organizado por la Cámara de Comercio Hispano-Checa.
En un contexto marcado por la transformación digital, la creciente exposición a amenazas tecnológicas y un entorno regulatorio cada vez más exigente, la ciberseguridad se ha consolidado como una prioridad estratégica para las organizaciones. Más allá de su dimensión técnica, representa hoy un factor clave para la continuidad del negocio, la protección de activos, la confianza del mercado y la competitividad empresarial.
La jornada comenzó con una apertura institucional a cargo de Nikolaos Isaris, Director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, y Boris Mochnáč, en nombre de la presidencia de las Cámaras de Comercio Europeas en España. La sesión fue moderada por Jitka Loucká, directora general de la Cámara de Comercio Hispano-Checa.
Durante la apertura, se puso en valor la importancia de reforzar la cooperación entre instituciones, empresas y expertos en un ámbito que afecta de manera transversal al conjunto del tejido empresarial europeo. Asimismo, se subrayó la necesidad de impulsar una cultura corporativa de ciberseguridad que permita a las organizaciones anticiparse a los riesgos, responder con agilidad y adaptarse a los nuevos estándares europeos.
El panel inaugural, titulado “Estrategia de ciberseguridad para el tejido empresarial europeo”, contó con la participación de Miguel Ángel Cañada, de INCIBE, quien abordó los principales desafíos que afrontan las empresas en materia de prevención, protección digital y coordinación frente a incidentes. En su intervención, se destacó que la ciberseguridad debe integrarse en la estrategia general de las compañías y no limitarse a una respuesta reactiva ante amenazas concretas.
A continuación, tuvo lugar el panel empresarial “Casos reales de empresas”, en el que participaron Carlos Tortosa, de ESET España; Luis Polanco Ramírez, de Allianz España; Aurelio Jiménez, de Ericsson; Lluís Juncosa, de Belectric; y José María Baños, de Letslaw. La mesa fue moderada por Pablo Fernández Burgueño, de Aleatica. Desde la organización, queremos expresar nuestro especial agradecimiento a Pablo Fernández Burgueño por su experiencia, profesionalidad y elegante conducción del debate empresarial. Su labor como moderador contribuyó a dinamizar la conversación y a generar un intercambio de alto valor entre los ponentes y el público asistente.
Durante este bloque, los ponentes compartieron experiencias prácticas y perspectivas sectoriales sobre la gestión de riesgos digitales, la protección de datos, la seguridad en infraestructuras empresariales, la respuesta ante incidentes y el impacto legal de la ciberseguridad en la actividad corporativa. Las intervenciones permitieron trasladar el debate desde el plano estratégico al terreno operativo, poniendo el foco en situaciones reales a las que se enfrentan las empresas en su día a día.
Como patrocinador del encuentro, ESET España aportó su experiencia como compañía global especializada en soluciones de ciberseguridad, con más de tres décadas de trayectoria en la protección proactiva frente a amenazas digitales. Su participación permitió profundizar en la importancia de combinar innovación tecnológica, prevención avanzada y conocimiento experto para fortalecer la seguridad de las empresas en entornos cada vez más complejos.
Ambos paneles resultaron especialmente enriquecedores por la diversidad de perspectivas aportadas y por el enfoque práctico de las intervenciones. Por ello, nos gustaría compartir algunas de las ideas concretas trasladadas por los ponentes durante el encuentro:
Miguel Ángel Cañada subrayó que las grandes empresas suelen estar más preparadas para afrontar los desafíos de la ciberseguridad, mientras que las pymes todavía necesitan mayor apoyo, inversión e impulso en materia de emprendimiento e innovación para avanzar en este ámbito.
Carlos Tortosa destacó que en torno al 70 % de los incidentes de ciberseguridad tienen un componente humano, lo que evidencia la importancia de formar y sensibilizar a los empleados como parte esencial de la estrategia de protección de cualquier empresa.
Luis Polanco Ramírez señaló que muchos ciberataques tienen su origen en el phishing y en el factor humano. Por ello, insistió en la relevancia de contar con herramientas adecuadas y realizar simulaciones internas que permitan a los equipos aprender a identificar y responder ante este tipo de amenazas.
Aurelio Jiménez puso el foco en la necesidad de verificar las situaciones no solo desde el punto de vista tecnológico, sino también a través de la comunicación directa con los compañeros. A partir de casos concretos, destacó el valor de la coordinación interna ante posibles incidentes.
Lluís Juncosa remarcó que la prevención y la proactividad son claves. Desde la experiencia de Belectric, explicó la importancia de invertir para evitar ataques, señalando que el sector todavía se encuentra en una fase de madurez limitada y que queda mucho camino por recorrer.
José María Baños incidió en la importancia de disponer de herramientas adecuadas y saber utilizarlas correctamente. Recordó que la ciberseguridad también impacta directamente en la reputación corporativa, especialmente cuando una compañía se ve obligada a interrumpir temporalmente su actividad por un ciberataque. Asimismo, subrayó que la formación es esencial.
El encuentro concluyó con un espacio de preguntas y debate, seguido de un café de networking, diseñado para fomentar el intercambio de conocimiento, la generación de contactos profesionales y la creación de nuevas oportunidades de colaboración entre empresas, instituciones y especialistas.
Con esta jornada, las Cámaras de Comercio Europeas en España reafirman su compromiso con la promoción de espacios de diálogo empresarial sobre cuestiones estratégicas para el futuro de la economía europea, impulsando la cooperación institucional y el intercambio de buenas prácticas en ámbitos clave como la digitalización, la seguridad corporativa y la competitividad.














